La línea estudia las relaciones entre clima, forma urbana, infraestructura verde, movilidad y uso del territorio para contribuir al desarrollo de ciudades más sostenibles, habitables y resilientes. Con especial atención a ciudades intermedias y zonas áridas, investiga cómo la configuración del entorno construido influye en el microclima, el confort térmico, el consumo energético y la capacidad de adaptación frente al cambio climático.

Integra bioclimatología, diseño urbano, geomática, modelización y planificación para generar diagnósticos, escenarios y herramientas de intervención. Sus investigaciones abordan formas y tramas urbanas, espacios abiertos, arbolado e infraestructura verde, expansión territorial, accesibilidad, transición energética y estrategias de mitigación del calor urbano.

Objetivos y alcance

  • Desarrollar y evaluar estrategias urbanas de mitigación y adaptación frente al cambio climático, con énfasis en contextos áridos.
  • Analizar el desempeño térmico, energético y ambiental de distintas formas, tramas y configuraciones urbanas y su relación con el uso del suelo y la accesibilidad.
  • Estudiar el papel de la infraestructura verde y de las soluciones basadas en la naturaleza sobre el microclima, el confort térmico y la calidad ambiental de las ciudades.
  • Desarrollar modelos, indicadores y herramientas de monitoreo, simulación y geomática para apoyar la planificación y la gestión urbana.
  • Generar y transferir criterios de diseño y planificación que contribuyan a ciudades más resilientes, eficientes, inclusivas y habitables.